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Quien es Agricultor

Hay en el campo tres hombres, a saber: a) El hombre que es agricultor, b) El hombre que brega con tierra y c) El hombre que la tierra brega con el.

El tercero, no vale la pena hablar mucho de el. El segundo, el que brega con tierra, es el que planta exclusivamente para sacar beneficios materiales de la tierra, piensa y maneja la situación, con mas interés por el bolsillo que por la tierra; éste es un empresario agrícola, pero no agricultor.

Para ser considerado como agricultor, el hombre del campo debe llenar esta descripción: “Un agricultor es uno que cuando siembra cosecha, y cuando cosecha come, regala y vende”. Y debe hacerlo en ese mismo orden; come, porque es su recompensa, regala porque reconoce que la cosecha es de Dios y la redime para sí regalando algo de la cosecha; y ahora que es de él puede vender y vende, y obtiene beneficios. Pero estos vienen de último, precedidos por la parte espiritual, inherente a la actividad agrícola.

En cambio el que brega con tierra, el empresario agrícola, cuando siembra cosecha y vende, porque persigue primeramente la realización economica, sin ejercer ningún ministerio para sí mismo, ni para su projimo. Esta práctica, hace de su experiencia agraria no una mayordomía de la tierra, sino un negocio.

El que brega con tierra, con su mentalidad capitalista está atado a las reglas del capital, esto es: Que hay que multiplicarlo y perpetuarlo a toda costa; de manera, que si por sequía o inundación la cosecha se dañare, éste deja de sembrar; y si se reducen los margenes de beneficios por falta de mercado, éste deja de sembrar. No así el agricultor, pues sabe que si no planta la tierra cumpliendo así con deber de hacerla parir, no se siente bien. ( Es como un ay de mí si no siembro!) Misteriosamente sigue enfrentando toda dificultad, acepta cada reto y resiste múltiples reveses.

Es pues el campo para hombres, es decir, para valientes, que se amarren la cintura, y con una espada en la mano luchen contra malezas, plagas, ladrones, inundaciones, aberraciones en la economía y largos períodos de sequía, que ponen a prueba la paciencia del hombre del campo.

A veces en estos períodos de sequía, el hombre busca señales en el cielo, nubes, halo lunar,direción del viento etc. Y parece que hay esperanzas, porque se observa alguna actividad atmosférica, truena, relampaguea y además, las hormigas tiene alas, las golondrinas vuelan en grupos, los burros se sacuden las grandes orejas, las ranas cantan (croan), le duelen los huesos fracturados a la gente, las pocilgas hieden mas y hace un calor insoportable. Con todas estas señales el hombre se acuesta esperando lluvia. Y sueña que el tenía botas altas en los pies, una pala en las manos, un sombrero, y un pedazo de plástico atado al cuello y colgado a la espalda a manera de capote; pero amanece y no llueve, ó llueve muy poco. Pero el agricultor no se retira de la actividad, sino que sabe que llegó la hora de comprar una bomba y de regar.

La humanidad puede dormir tranquila, pues aún con todas las dificultades que hay que enfrentar, habrá hombres y mujeres, como si fueran ministros de Dios, quienes con ganancias o pérdidas seguirán sembrando……….Sembrando comida, flores y frutas; para comer , para regalar y para vender.

“En el campo no hay cuartos pero hay sustento”

Modificado por última vez enMartes, 01 Julio 2014 22:14
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